Nuestro objetivo es fomentar el conocimiento de la raza, la selección y cría de ejemplares sanos, correctos y con alta capacidad de trabajo.
Todo esto no sería posible sin un trabajo continuado, apasionado y desinteresado en pro del weimaraner y por supuesto sin el incondicional apoyo de ciertas personas:
Ana, mi mujer, siempre dispuesta a subirse conmigo al coche o al avión para entrenar, asistir a competiciones o irnos fuera de España a seleccionar ejemplares; atender las camadas, curar heridas, aplicar la obediencia básica, conducir un perro o abatir una perdiz.
Alberto y Natalia, mis hijos, que además de dar el nombre al afijo, nos ayudan como nadie a la socialización de los cachorros.
El Club Español del Deutsch Drahthaar que nos ha aceptado en sus pruebas, reuniones y club como uno más.
A todos los amigos que tras adquirir uno de nuestros cachorros cazan y disfrutan de su weimaraner apreciando y gozando de su capacidad venatoria.
Y por supuesto a Dana (Jara), el primer weimaraner que apareció en mi vida y me enseñó la nobleza, la belleza, la pasión y las virtudes de esta raza.
A todos, de corazón, gracias.
Joaquín